Medicina de Ibiza

Rosmarinus officinalis en flor

Romero, panacea del Mediterráneo

La isla de Ibiza es una de las Islas Baleares en el Mediterráneo occidental, pertenece a España y tiene su propio dialecto del idioma catalán, el ibicenco (y los nombres ibicencos de las plantas y otros remedios los añadimos en paréntesis en cursiva).

Mucha gente mayor, sobre todo las payesas ancianas, saben mucho de plantas medicinales, entre la gente joven esa sabiduría se va perdiendo. Ojalá contribuya este sitio web a cierta conservación de la sabiduría ancestral.

Una planta muy importante por toda la cuenca mediterránea, ya apreciada como medicinal en la Antigüedad, es el Romero (romaní). En Ibiza es abundantísimo, gracias a los suelos calcáreos y a la actividad humana que ha quitado y abierto los bosques, dando lugar a garrigas. Así no es de extrañar que esa planta también goce de un gran aprecio entre la población ibicenca. Se considera una panacea y se usa sobre todo para estimular la circulación y la claridad del cerebro. En el norte de la isla (San Juan) incluso lleva el nombre beneit, lo que significa “bendito”.

Tanto la Salvia (sàlvia) como las hojas de Olivo (olivera) se emplean para bajar la presión arterial. Para aumentar esa presión, se usa el Tomillo macho (herba de Sant Ponç)

Scabiosa atropurpurea

Scabiosa atropurpurea, la escabiosa de Ibiza

Se aprovechaban las plantas que hay. Como, por ejemplo, la Escabiosa que se usa comúnmente (Knautia arvensis) falta en Ibiza, se usaba la especie frecuente Scabiosa atropurpurea.

La Cebolla albarrana (ceba marina), también una planta muy común en Ibiza y muy venenosa, se freía en aceite y ese aceite se ponía en una muela con caries para hacerla caer. Según dice la tradición, es importante no ponerlo en contacto con los otros dientes para que no caigan ésos también. Además servía esa planta a los payeses que de su manera de florecer concluían el día para sembrar el Trigo.

Es muy común incluir plantas medicinales en las comidas, en preparaciones culinarias. Por ejemplo, en guisos de legumbres, se añade Menta que ayuda a la digestión. También se ponen diversas plantas en tortillas. Por ejemplo hasta hoy día es muy común preparar tortillas con Espárragos (espàrrecs) silvestres. Se dice en Ibiza que los espárragos protegen del envejecimiento.

También en leche se mezclan algunas plantas medicinales en esta isla de gran tradición lechera (sobre todo con cabras). Algunas plantas se usan para hacer cuajar la leche, como el Cardo (card de formatjar) para hacer queso y la Higuera (figuera) para hacer cuajada.

También se conoce tradicionalmente el uso de plantas secas como incienso para ambientar las habitaciones y en particular las de enfermos. Las dos plantas con uso común para esto son el Romero (romaní) y la Alhucema rizada (lavanda, tomaní) que es la Lavanda más común en Ibiza.

Del Lentisco (mata), planta omnipresente en Ibiza, se ponen las hojas como acolchado debajo de enfermos que quedan tumbados durante mucho tiempo para curar las llagas.

Se conoce el uso de Lechetrezna (lletrera) para quitar verrugas, no se suele distinguir entre las diferentes especies de este género.

Como cicatrizante se emplea el Llantén (plantatge, lo más a menudo la especie pie de liebre). También la Miel se usa por ese fin.

Con la Jara blanca (estepa blanca) la gente se solía frotar los dientes para limpiarlos. También solía fregar los platos con ella.

El Beleño blanco (caramelo de bruixes, herba queixalera) se conocía como remedio contra el dolor de las muelas. Y, por supuesto, también se usaba por sus propiedades alucinógenas.

El Tomillo cabezudo (frígola) se pone en las Uvas (raïms) para darle un sabor más aromático al vino payés (vi pagès), un Vino tinto (vi negre). Se usan esa planta y su miel como antiinflamatorias.

De este tomillo pero también de otras plantas como la Caléndula (llevamà) y el Ojo de buey se preparan maceraciones en aceite.

Las payesas usaban las Naranjas amargas (taronges de porc) para limpiar las tripas de los cerdos después de la matanza (de ahí su nombre ibicenco, literalmente “naranjas de cerdo”).

La Cerraja (llicsó) se da de comer a las conejas después de parir para que ésas se limpien internamente.

La Colleja (verdura) no se suele usar por fines medicinales pero se come en guisos en la Semana Santa.

Chumbera o nogal en flor

Chumbera, planta integrada en la cultura

Entre las plantas introducidas en la moderna, hay algunas importantes, un gran papel en la cultura ibicenca juega la Chumbera (figuera de pic). También se usaba por fines medicinales.

Usos parecidos se encuentran en la isla vecina de Formentera. Una planta que crece allí y tiene usos tradicionales pero no crece en Ibiza es la Cambronera.

Como Ibiza está rodeada por mar y tiene una gran tradición pescadera, está claro que también productos de pescado se incluyen en la medicina tradicional. Por ejemplo se colgaba el hígado del Cerdo marino (gorrí) que saliera aceite y ése se usaba como cicatrizante.

La grasa de Pollo (gallina o gallo) se usaba como ungüento para los bronquios.

Debido a los suelos calcáreos, Ibiza abunda en caracoles (caragols). El más usado -que también se come- es la chaneta. Ésos también jugaban su papel en la medicina tradicional. Se tomaba un caracol, se le quitaba la concha y se machacaba, por ejemplo se ponía encima de granos, juntos con hojas de Malva.

En tiempos de escasez de bienes importados, los ibicencos sabían bien sustituirlos por productos locales. Por ejemplo, cuando era difícilmente asequible el Tabaco (tabac), se fumaba Gallocresta (tàrrec). Cuando faltaba Café, se tostaban las semillas del Algarrobo (garrover) y se preparaba un brebaje de ellas.

Como las casas payesas suelen estar pintadas con cal (calç), más exacto: cal apagada -hidróxido de calcio-, a veces alguien grata un poco de ésa de la pared para usarlo en una herida como desinfectante.

El agua del mar (aigo de la mar) juega su papel sobre todo en la medicina veterinaria. Las ovejas después de esquiladas, se bañaban en el mar para cicatrizar las heridas y eliminar parásitos de la piel.

Nos entendemos en Ibiza

Guía de Ibiza

También se usaban tradicionalmente productos importados juntos con los de producción propia. Por ejemplo el azufre (sofre) que se compraba como fungicida, también se usaba para combatir la sarna, se mezclaba con grasa de cerdo (greix de porc) o con aceite de Oliva (oli d’oliva). Para hacer jabón se mezclaba sosa cáustica con aceite de Oliva.

Una preparación muy común, tanto casera como hoy día también comercial es el licor llamado hierbas ibicencas (herbes eivissenques), una preparación amargante y digestiva. Las recetas varían, contiene una mezcla de muchas plantas. Entre las plantas usadas figuran el Romero (romaní), el Tomillo cabezudo (frígola de Sant Joan), el Tomillo macho (herba de Sant Ponç), el Hinojo (fonoll), la Siempreviva (viveta), la Ruda y otras.

Los curanderos, además de usar plantas y otros productos medicinales, solían usar oraciones. Desde un punto de vista moderno, se puede decir que aquí actúa el efecto placebo: si alguien se siente enfermo y tiene confianza en el curandero, la mera atención ya contribuye a una sanación.

Enlace externo:

Comida ibicenca

Leave a Reply