Medicina científica

La medicina científica comprueba sus métodos y remedios antes de usarlos o rechazarlos. Con un nuevo medicamento uno tiene que hacer experimentos a doble ciego, comparando los resultados de éste con los de un placebo. Si el medicamento tiene un resultado significativamente mejor, será permitido como remedio. Se exige que los experimentos sean reproducibles.

También en las investigaciones sobre los beneficios y daños de un alimento o una hierba medicinal se hacen experimentos cuyas interpretaciones se basan en la estadística.

Esto por lo menos es así en teoría. En práctica entran muchos intereses económicos. Por ejemplo ocurre que una empresa hace veinte experimentos. Según las leyes de la estadística suele pasar que uno o dos dan el resultado deseado. Entonces, la empresa publica estos resultados y se queda callada sobre los demás. El público piensa que el estudio ha demostrado una eficacia del medicamento mientras la misma empresa sabe que no.

También puede haber errores en las investigaciones, por ejemplo por falta de conocimiento de cómo interpretar estadísticas. Por ejemplo se encontró una correlación positiva entre el consumo de leche semidesnatada y diabetes del tipo II, de tal manera que esta diabetes es más frecuente en personas que suelen tomar leche semidesnatada que en personas que suelen tomar leche entera. Conclusión: la leche semidesnatada fomenta la diabetes. Pero esa conclusión es un error metodológico. Una correlación no muestra necesariamente una causalidad. Hay que tomar en cuenta que la gente que elige leche desnatada, a menudo es gente que ya de por sí tiene un riesgo elevado de diabetes, sobre todo personas obesas. Es decir, las dos cualidades, tomar leche desnatada y tener diabetes, son resultados de la misma causa y no es una la causa de la otra.

Lo mismo vale cuando nos dicen que el café es dañino. Se encontró que las personas que no consumen café, en promedio están más sanas. Aunque solemos hacer una conclusión rápida, eso no permite concluir que el café sea dañino. Hay que tomar en cuenta que la abstinencia de café a menudo está combinada con cierto estilo de vida, en muchos casos más consciente sobre la salud. Este hecho ya influye en los resultados.

La medicina científica a menudo es muy rigurosa en sus juicios sobre otras medicinas. Aquí a veces falta algo de diferenciación. Pasa que alguien presenta una doctrina milenaria como el ayurveda o la acupuntura (y la moxibustión) como una charlatanería al mismo nivel que alguna doctrina que solo fue inventada para crear odio, como la racista “Nueva Medicina Germánica”. Eso puede ser delicado porque cierta gente puede interpretarlo mal como si fueran doctrinas del mismo nivel. Si alguien simpatiza con el ayurveda, tal presentación le puede provocar simpatías por la doctrina racista también aunque, por supuesto, no es intención de los representantes de los métodos científicos. Tal vez sería justo tratar esas doctrinas antiguas con cierto respeto, la gente de otros milenios tampoco era menos inteligente que nosotros, tenía otros métodos, cometía también errores pero también descubría muchas cosas valiosas que no tienen por qué estar equivocadas aunque actualmente no tengan explicación científica. El cuerpo humano es muy complejo y queda muchísimo por investigar. La ciencia avanza pero también se basa en saberes milenarios.

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