Chamanismo

Brugmansia

Floripondio

El chamanismo es un fenómeno alrededor de una persona, el chamán. La palabra es de origen tungu (de Siberia) y denomina una persona que envía su alma de viaje.

En los grupos étnicos con chamanismo, el concepto del alma es tal que aparte del alma corporal (que queda en el cuerpo durante toda la vida) hay un alma libre que puede viajar. Viaja por ejemplo en el sueño. El chamán la puede enviar conscientemente, eso se llama éxtasis: la persona está fuera de su cuerpo.

En el concepto chamánico del mundo existen tres niveles: el nivel terrestre donde vivimos los humanos con muchos animales y plantas, el nivel inferior dentro de la Tierra y el nivel superior en el cielo. El chamán viaja a los niveles inferior y superior para negociar con los espíritus. El chamanismo no es como la magia donde el mago fuerza su voluntad al mundo o a alguien; tampoco es como el sacerdocio donde el sacerdote se pone debajo de Dios o los dioses y pide algo humildemente; sino que el chamán trata con los espíritus al mismo nivel jerárquico.

Los objetivos del negocio entre el chamán y los espíritus pueden ser de diferentes tipos, negocian sobre las almas de personas enfermas (almas atrapadas por algún espíritu), negocian sobre la caza cuando los animales no aparecen etc.

Los chamanes suelen saber de plantas medicinales también. Y a veces averiguan el uso de la planta adecuada en el viaje del alma.

Ese concepto del chamanismo existe en Siberia, Mongolia, Laponia y el norte de Norteamérica. Conceptos parecidos -que a menudo se llaman chamanismo también- se encuentran en Sudamérica, sobre todo en los Andes orientales.

Amanita muscaria

Falsa oronja

¿Y cómo lo hacen que sus almas vayan de viaje? Se usan tambores, a veces juntos con otros instrumentos músicos, con música rítmica. En algunos casos (más en Sudamérica que en el Ártica) se emplean alucinógenos. En Siberia y Norteamérica es (o era) en primer lugar la Falsa oronja. En los Andes hay una gama de plantas usadas para este fin, por ejemplo el Ayahuasca, el Floripondio y el Tabaco. En los Andes orientales es muy común el concepto que la realidad percibida bajo la influencia del alucinógeno es más real que la realidad percibida en estado sobrio.

En Siberia el chamán puede ser varón o mujer (una chamana). En muchos grupos sudamericanos sólo puede ser varón. Entre los shipibo del valle del Ucayali (Perú) se dice que en el pasado había chamanas. Sobre el sexo del chamán entre los mapuche (araucanos), las fuentes son contradictorias: algunas dicen que es más a menudo una mujer, otras dicen que es un varón disfrazado de mujer.

Antes de ser chamán, el novillo necesita un aprendizaje de un chamán establecido. (Observación: el chamanismo no se puede aprender de libros.) El tiempo del aprendizaje varía mucho de etnia en etnia, puede durar más de 10 años.

Nicotiana tabacum

Tabaco

Conviene subrayar que en las sesiones chamánicas suelen ser tan solo los chamanes que toman alucinógenos mientras que los otros participantes de las sesiones (e incluido el enfermo si se trata de una sesión curativa) se quedan sobrios. Una excepción son los warao en el delta del Orinoco (Venezuela) donde también los maestros de construcción de barcas toman el tabaco alucinógeno pero el resto de la población tampoco lo toma.

Como los chamanes son autoridades, las autoridades políticas invasoras no los suelen apreciar por ser ellos una competencia. Así el sistema soviético combatía el chamanismo en Siberia, el sistema budista-feudalista combatía el chamanismo en Tíbet.

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