Archive for 3 – Soluciones

Alimentación ecológica

Lactuca sativa

Lechuga en una huerta orgánica

No está claramente definido el término de la alimentación ecológica. Pero hay definiciones para la producción ecológica.

Se habla de agricultura y ganadería ecológicas u orgánicas (en algunos idiomas también: biológicas) cuando se cumplen ciertas normativas. La Unión Europea ha dado normativas para la agricultura ecológica, también hay asociaciones con sus normativas específicas. Cumpliendo las normativas, un agricultor puede conseguir el certificado de ecológico. Se trata de denominaciones protegidas, un agricultor sin el certificado no tiene derecho a vender sus productos con esas denominaciones.

Sobre la cuestión si productos de producción ecológica son más saludables, hay mucha polémica porque eso no es tan fácil de comprobar. El valor para el medio ambiente en cambio es indiscutible (aunque no en cada detalle).

Estiércol

Estiércol de vaca

En la agricultura y horticultura ecológicas no se usan abonos sintéticos. Se suele usar estiércol compostado. Por eso, la agricultura y horticultura ecológicas suelen depender de la ganadería.

Muchos plaguicidas están prohibidos. En muchos países están prohibidos todos los herbicidas, en Australia por ejemplo, algunos están permitidos. El uso de transgénicos está completamente prohibido.

En la ganadería ecológica hay normativas sobre la alimentación del ganado y la superficie mínima que tiene que tener un animal a su disposición. Es decir, una ganadería industrial no es posible. El uso profiláctico de antibióticos está prohibido a no ser que sea una obligación por ley en algún caso específico.

Abejas

Abejas sobre un panal

En la apicultura ecológica, desde luego, no se puede controlar siempre las superficies donde buscan néctar las abejas. Pero hay normativas sobre el tratamiento en la colmena, por ejemplo contra ciertas enfermedades y plagas.

Entre las asociaciones de producción ecológica se puede mencionar Demeter que se basa en la cosmovisión antroposófica. Se tienen que usar ciertos preparados esotéricos obtenidos de plantas medicinales. Y está prohibido quitarles los cuernos a los animales.

Además de la producción ecológica, las personas con consciencia ecologista tienen otros ideales complementarios. Uno muy importante es poner el enfoque en productos locales de temporada. Otro es dar preferencia a productos a granel y a los que menos envase llevan y mejor de papel que de plástico, tampoco aceptar bolsas de plástico en la compra. Muchos prefieren productos con poco procesado.

Sobre todo personas que viven en el campo a veces tienen una parte de autoabastecimiento. Y suelen aprovecharse de la venta en directo en las granjas. Eso les da la gran oportunidad de comunicarse con los productores y de aprender algo sobre la producción en vez de quedarse con estereotipos.

Mientras la mayoría de las doctrinas alimenticias limitan su enfoque al lado del consumidor y no toman en cuenta la producción y son claramente un síntoma de niños de lujo que no tienen que manejar recursos, una alimentación ecológica se enfoca en el lado de la producción y acentúa un buen manejo de recursos.

Alguna gente también apoya con sus compras la ganadería extensiva -por ejemplo la trashumante- aunque no sea con certificado de ecológica porque ésa crea unos ecosistemas con gran biodiversidad.

Mandarino

Mandarino en una granja ecológica

Las tiendas que se alaban como ecológicas, por un lado ponen su acento en productos de producción ecológica, a menudo también cierto acento en lo local de temporada. Por el otro lado, por bien y por mal, tienen que orientarse también en la demanda de círculos esnobistas que se quieren adornar con una apariencia de consciencia ecologista sin de verdad tener ningún interés en el manejo de recursos, gente que no suele hablar con los productores como ya de por sí lo sabe todo mejor y no quiere superar sus estereotipos.

Cambronera

Bayas de goji

Hay muchos snobs que quieren tenerlo todo durante todo el año. Por eso pasa que en una tienda ecológica en Europa se venden manzanas de Nueva Zelanda o Sudamérica cuando no hay de producción local. Hoy en día está de moda que muchas tiendas ecológicas venden “superalimentos” empaquetados que llegan desde lejos porque muchos clientes no se quieren molestar con una alimentación completa. Desde que el veganismo, salió de su nicho de una alimentación rebelde y se puso de moda en círculos esnobistas, infiltra cada vez más tiendas ecológicas que por eso sustituyen por ejemplo el queso por productos artificiales a base de soja (a veces incluso transgénica) y aceite de palma con sustancias químicas para imitar el sabor del queso, también con vitamina B12 sintética a base de petróleo. Todo esto va muy en contra de una consciencia ecologista y demuestra más bien una necesidad psicológica de sentirse chic.

Como las tiendas ecológicas también se tienen que orientar en el mercado, es difícil que se protejan por completo de ese esnobismo y que se queden con los ideales de productos ecológicos y locales de temporada. Por supuesto, nadie con consciencia ecológica quiere vender los productos esnobistas pero hay quienes los quieren comprar. Así la venta es un arma de doble filo. Aquí está el poder de los consumidores.

Además, la mayoría de esas tiendas no se limitan a alimentos y venden por ejemplo cosméticos como jabón elaborado por un artesano local.

Ingerir poco colesterol

Carne de jabato

Fuente de colesterol: carne de jabato

Desde los años 1970 se desprendió un miedo al colesterol. Se decía que la hipercolesterolemia provocaba enfermedades cardiovasculares. Así se desarrolló una verdadera colesterolofobia colectiva. Es verdad que las enfermedades cardiovasculares a veces van acompañadas por alto colesterol en la sangre. Hoy se sabe que ése no es causa sino efecto de los problemas.

Detrás de la doctrina de que hay que bajar el colesterol hay intereses farmacéuticos: las estatinas que bajan el colesterol (con todos sus efectos como la demencia) son los productos farmacéuticos más vendidos.

Mantequilla

Fuente de mucho colesterol: mantequilla

En los años 70 y 80 era muy común sustituir la mantequilla y otras grasas de origen animal por margarina, incluso entre gente consciente de una alimentación saludable que hoy en día no suele comer margarina. Hoy se sabe que los ácidos grasos hidrogenados (ácidos grasos trans) -que hay en muchas margarinas- son un factor que contribuye a las enfermedades cardiovasculares pero ni el colesterol ni los ácidos grasos saturados de la mantequilla son culpables.

Por intereses comerciales todavía hay gente que sigue condenando el colesterol. Últimamente, esos intereses culminan en un movimiento de moda que rechaza todos los productos de origen animal, así complicándose la vida enormemente. Evitar productos con colesterol no baja necesariamente el colesterol porque el cuerpo humano lo produce solo.

Veganismo

Cosecha

Una cosecha de frutas y verduras

El veganismo es la forma más radical del vegetarianismo. Los veganos rechazan todos los productos de animales, ya sean de la ganadería o de la caza, no solo la carne sino también la leche y sus derivados y los huevos. La única excepción es, por supuesto, la leche materna para los bebés.

Hay quienes hacen excepciones si los huevos son de gallinas que viven sin gallo, así estando seguros de que no están fecundados.

En principio, los veganos no siguen su doctrina por razones de salud sino por razones espirituales. No quieren que los animales sean matados ni usados de otra forma que les parezca una explotación. El argumento más usado es la compasión con el ganado. Ya que suele ser gente con poca experiencia con el ganado real, a menudo tiene una imagen de animales muy humanificados, basada en dibujos animados.

Por esta misma razón, el veganismo no se suele limitar a la comida, los veganos estrictos evitan el cuero, la lana y todos los demás productos de animales para cualquier uso. Algunos no quieren usar caballos para montar o para trabajar y prefieren el uso de carburantes fósiles. Sin embargo, no suelen considerar como explotación tener animales de compañía como perros o gatos.

Bolas con sésamo y coco

Comestibles sin productos de animales: bolas con sésamo y coco

También hay quienes mencionan razones de salud, lo que siempre es un pretexto. Hoy en día es fácil encontrar en internet páginas que digan que el veganismo es bueno para la salud, pero también hay páginas que promueven otras alimentaciones. Darle preferencia a una u otra tiene sus motivos más allá de la salud. En un caso dado, sin embargo puede que tenga buenos efectos contra alguna enfermedad seguir una dieta vegana durante un tiempo limitado.

A veces alguien argumenta con el colesterol, obviamente no sabiendo que la ingesta del colesterol no influye mucho en los niveles de colesterol, ni que el colesterol es imprescindible para el cerebro. Es decir, esas personas están bajo el mando de la industria farmacéutica que quiere vender estatinas.

Regaliz

Regaliz, producto de origen vegetal

Últimamente incluso hay naturópatas que les dicen a sus pacientes que tienen que evitar productos de animales. Les parece más importante la imposición de su ideología que la salud de los pacientes. Por lo general no les importa que los pacientes sufran de anemia.

Algunos veganos rechazan también los productos de abejas como miel y cera, ya sea esta última en velas o pomadas.

Los veganos consecuentes rechazan las verduras abonadas con estiércol de granja porque es un subproducto de la ganadería. Les parece más ético usar abonos químicos.

Coliflor con picatostes

Coliflor con picatostes, sin mantequilla ni queso

Algunos veganos rechazan el uso de compost de lombriz porque piensan que las lombrices no se sienten a gusto en el compost. Igualmente rechazan el uso de animales útiles contra plagas, como de mariquitas contra pulgones porque les parece una explotación de las mariquitas si ésas tienen que comer pulgones.

También hay entre veganos la idea de no matar las plagas como pulgones, caracoles y babosas. Eso significaría quitarlas uno por uno a mano y llevarlas fuera vivas. Para comprender eso es bueno saber que los veganos suelen ser gente que vive lejos de los animales y del manejo de recursos del campo.

Por el otro lado, a la gran mayoría de los veganos no les importa cómo se produce lo que comen siempre que se pueda etiquetar como “vegano”, pues lo único que les interesa, es decirle a todo el mundo en cualquier contexto que son veganos, ya sea por creer que eso los hace interesantes, ya sea por saber que en sus círculos esnobistas no es tolerada otra cosa.

Glycine mas

Soja, para muchos veganos una planta muy importante

Hace 20 años, los veganos eran unos pocos cabezones que tenían argumentos basados en su propio pensamiento y que tenían que sufrir muchos ataques por otros. Hoy en día son gente esnobista que se adapta a una moda y que saca todos sus argumentos de internet, que conoce el mundo más bien a través de internet que no de sus propias manos. Algunos pasan mucho tiempo mirando vídeos sádicos sobre la ganadería industrial. Muchos toman en serio las páginas web de la industria de soja (transgénica) que dicen lo malos que son la leche y sus derivados.

Paquete de cigarros

El tabaco también es vegano

Así a veces el veganismo significa que uno sustituye los lácteos y huevos locales por soja (“leche” de soja, tofu) que ha llegado desde lejos. Así desde un punto de vista ecologista es desfavorable.

A menudo el veganismo es una fase en la vida de personas que fuera de esa fase suelen comer mucha carne. Por eso suelen pensar que todos los que no son veganos, son grandes carnívoros. Obviamente desconocen el principio de la moderación.

Con una alimentación vegana es más difícil -aunque sí que es posible- tener un equilibrio de aminoácidos.

Salvia hispanica

Planta de chía

Lo que falta en la alimentación vegana, es la vitamina B12. A pesar de rumores ocasionales de la presencia de esa vitamina en un producto de origen no animal como la bacteria Espirulina, en la naturaleza solo se conoce de productos de animales. Hay complementos sintéticos de vitamina B12 a base de petróleo. A algunos veganos -como ya han elegido una alimentación antinatural- no les importa tragar tal producto comercial. Otros prescinden de la vitamina y no les importan las consecuencias para su salud, como una anemia y un retraso mental. Por lo general, los veganos no tienen mucha fuerza física, así para el desplazamiento necesitan más carburantes fósiles que personas con una alimentación equilibrada.

A menudo, detrás del veganismo, se esconden grandes problemas psicosociales. Uno no se permite muchos alimentos por no sentirse digno de ellos. A veces hay detrás una anorexia y se sigue esta dieta para que nadie note la enfermedad. También puede servir el veganismo como justificación de problemas con la sociedad porque les da a sus seguidores la posibilidad de odiar a los que no sigan la misma doctrina.

Hay veganos responsables que a sus niños les dan comida más completa porque saben que los niños la necesitan.

Elaeis guineensis

Palma de aceite, su aceite es presente en muchos productos procesados, inclusive muchas imitaciones veganas de lácteos

Como los veganos se prohíben tantos gozos, pasa bastante que se ponen agresivos con otras personas porque ésas siguen con los gozos. Muchos -sin reconocerlo- aprecian la leche, el queso, la carne y/o los huevos tanto que los toman por dignos de ser imitados, a menudo a base de soja y aceite de palma, a veces con aditivos químicos para darles el sabor del original. Como a sí mismos no se toman por dignos de comer los originales valiosos, comen esos sustitutos y beben las llamadas leches vegetales, llamándolas “leche”.

Enlace externo:

El veganismo – ¿qué intereses hay detrás?

De la cocina química (en alemán)

El veganismo y la mala consciencia (en alemán, pp. 30-32)

Medicina de Cerdeña

Ovejas sardas

Ovejas sardas

La isla de Cerdeña (sardo: Sardigna, italiano: Sardegna) está situada en el Mediterráneo, al oeste de la Península Apenina. Es la segunda isla más grande del Mediterráneo. Políticamente pertenece a Italia.

La cultura tradicional es una cultura pastoral, en primer lugar con ovejas, en menos medida con cabras y reses bovinas. La cultura sarda nunca se ha orientado hacia el mar, en la costa viven más bien italianos que sardos. Así, la pesca de los sardos se suele limitar a la pesca de truchas en los ríos. Los italianos en la costa también hacen pesca marina. Otros productos con mucha tradición son el vino, tanto tinto como blanco, y las olivas, en gran medida para aceite de alta calidad. El queso (sardo: caso; italiano: formaggio) de oveja -el famoso pecorino sardo– es una parte importante de la dieta, sin embargo, también se producen quesos de vaca y de cabra.

Uvas y vino

Uvas y vino

Los sardos del interior de Cerdeña tienen una expectativa de vida sorprendentemente alta, hay un gran porcentaje de personas de 100 años o más. Se sabe que hay dos factores importantes en la dieta mediterránea que fomentan la salud, sobre todo del corazón: el Vino tinto y el aceite de Oliva. Hay quienes atribuyen su salud, entre otras cosas, a un buen trozo diario de carne. Eso nos puede sonar extraño, pero tenemos que tomar en cuenta que hasta hace pocas décadas en Cerdeña la carne era un producto que se comía tan solo en situaciones especiales, era demasiado escasa para un consumo exagerado. Mientras en las sociedades con sobrealimentación con carne ésa se asocia con muchas enfermedades como el cáncer, el infarto cardíaco o la diabetes y cada vez más gente evita la carne por completo, en sociedades con escasa carne ésa se asocia más bien con cierta riqueza y una alimentación completa. También hay que tomar en cuenta la calidad de la carne: Si es carne local de reses de pasto o carne de caza (de muflón o jabalí, por ejemplo), en ambos casos sin muchos aditivos químicos, no tiene los efectos fatales de la carne de ganadería industrial con mucho procesado físico y químico. Cosas parecidas valen para el queso local de ovejas con pasto.

Pecore sarde

Ovejas en Cerdeña

El uso de plantas medicinales, por supuesto, tiene tradición en esta sociedad pastoral donde la gente siempre tenía contacto con la naturaleza y las plantas y podía observar las reses eligiendo las plantas que les hicieron bien (conducta conocida sobre todo de las cabras). Ponemos los nombres sardos e italianos (separados por punto y coma) de las plantas en paréntesis, hay que mencionar que el sardo consiste de varios dialectos y hasta ahora no hay idioma estándar, así entre varios nombres elegimos uno o dos.

Allium triquetrum

Lágrimas de la virgen

Se usan los bulbos de las Lágrimas de la Virgen (porru de campu; aglio angolare) contra la bronquitis y los hemorroides.  No hay indicaciones del uso tradicional de otros ajos silvestres. Sin embargo, se usa también el Ajo cultivado.

En el sur de Cerdeña se trituran las hojas del Altramuz del Diablo (thilimba, giolva; puzzolana), se mezclan con clara de huevo montada y esa mezcla se usa para frotar articulaciones luxadas.

De los frutos del Mirto (murta; mirto) se elabora un licor, el “mirto rojo” (en italiano: mirto rosso), el licor más famoso de la isla. De las hojas de la misma planta se elabora el licor (menos famoso) con el nombre “mirto blanco” (mirto bianco). El licor de mirto es un apreciado digestivo.

Del Madroño (lidone; corbezzolo) se usa la raíz contra inflamaciones del intestino. Del mismo árbol se obtiene una miel amarga.

Pecorino sardo

Pecorina sardo

El Espárrago silvestre (isparau; asparago selvatico) no es muy conocido como medicinal pero sí como culinario: los brotes se comen mucho y tienen acción diurética.

La Doradilla (doradilla; cedracca) es usada para dolor de garganta y dolor de estómago.

Los frutos del Espino blanco (calavriche; biancospino) se usan a menudo para preparar mermeladas con acción astringente.

El Hinojo marino es usado en ensaladas sin que se le atribuyan muchas propiedades.

El Tomillo tiene mucho uso en la cocina como planta aromática, sobre todo para carne de caza. Menos uso tiene como planta medicinal para el aparato respiratorio. Se usa mucho la especie Thymus herba-barona (armidda, erba barona; timo erba-barona), un endemismo de Cerdeña y Córcega. También está en uso el Tomillo cabezudo.

Rosmarino in Sardegna

Romero

También el Romero (gramasinu; rosmarino) tiene mucha tradición como planta aromática y también se usa como medicinal, por ejemplo se queman fascículos de Romero y se preparan infusiones antidepresivas.

Para las heridas causadas por el herpes zoster se conoce en Cerdeña y Córcega el uso de una pomada de Hipérico (vrore de Santa Maria; iperico) con cera de abeja.

Plantas carnívoras

Drosera capensis

Drosera capensis

Se llama plantas carnívoras a plantas que atrapan y digieren pequeños animales, en primer lugar insectos. Esas plantas crecen en suelos pobres y complementan su alimentación a través de los compuestos de nitrógeno de los animales.

El uso más común de estas plantas es el de cultivarlas en macetas para proteger las habitaciones de insectos molestos como moscas o mosquitos.

Dionea atrapamoscas

Los órganos que atrapan los animales, en la mayoría de los casos las hojas, sueltan enzimas proteolíticas y en algunos casos tienen usos medicinales.

Según algunos rumores se usan también para hacer cuajar la leche aunque las proteasas de estas plantas no solo convierten la caseína en su forma no hidrosoluble sino que la desintegran más: si uno le da queso a la drósera, ésa lo digiere.

Por ejemplo se usan la Drósera y la Grasilla, contra insectos también la Dionea atrapmoscas (Dionaea muscipula; Droseraceae)

Medicina científica

La medicina científica comprueba sus métodos y remedios antes de usarlos o rechazarlos. Con un nuevo medicamento uno tiene que hacer experimentos a doble ciego, comparando los resultados de éste con los de un placebo. Si el medicamento tiene un resultado significativamente mejor, será permitido como remedio. Se exige que los experimentos sean reproducibles.

También en las investigaciones sobre los beneficios y daños de un alimento o una hierba medicinal se hacen experimentos cuyas interpretaciones se basan en la estadística.

Esto por lo menos es así en teoría. En práctica entran muchos intereses económicos. Por ejemplo ocurre que una empresa hace veinte experimentos. Según las leyes de la estadística suele pasar que uno o dos dan el resultado deseado. Entonces, la empresa publica estos resultados y se queda callada sobre los demás. El público piensa que el estudio ha demostrado una eficacia del medicamento mientras la misma empresa sabe que no.

También puede haber errores en las investigaciones, por ejemplo por falta de conocimiento de cómo interpretar estadísticas. Por ejemplo se encontró una correlación positiva entre el consumo de leche semidesnatada y diabetes del tipo II, de tal manera que esta diabetes es más frecuente en personas que suelen tomar leche semidesnatada que en personas que suelen tomar leche entera. Conclusión: la leche semidesnatada fomenta la diabetes. Pero esa conclusión es un error metodológico. Una correlación no muestra necesariamente una causalidad. Hay que tomar en cuenta que la gente que elige leche desnatada, a menudo es gente que ya de por sí tiene un riesgo elevado de diabetes, sobre todo personas obesas. Es decir, las dos cualidades, tomar leche desnatada y tener diabetes, son resultados de la misma causa y no es una la causa de la otra.

Lo mismo vale cuando nos dicen que el café es dañino. Se encontró que las personas que no consumen café, en promedio están más sanas. Aunque solemos hacer una conclusión rápida, eso no permite concluir que el café sea dañino. Hay que tomar en cuenta que la abstinencia de café a menudo está combinada con cierto estilo de vida, en muchos casos más consciente sobre la salud. Este hecho ya influye en los resultados.

La medicina científica a menudo es muy rigurosa en sus juicios sobre otras medicinas. Aquí a veces falta algo de diferenciación. Pasa que alguien presenta una doctrina milenaria como el ayurveda o la acupuntura (y la moxibustión) como una charlatanería al mismo nivel que alguna doctrina que solo fue inventada para crear odio, como la racista “Nueva Medicina Germánica”. Eso puede ser delicado porque cierta gente puede interpretarlo mal como si fueran doctrinas del mismo nivel. Si alguien simpatiza con el ayurveda, tal presentación le puede provocar simpatías por la doctrina racista también aunque, por supuesto, no es intención de los representantes de los métodos científicos. Tal vez sería justo tratar esas doctrinas antiguas con cierto respeto, la gente de otros milenios tampoco era menos inteligente que nosotros, tenía otros métodos, cometía también errores pero también descubría muchas cosas valiosas que no tienen por qué estar equivocadas aunque actualmente no tengan explicación científica. El cuerpo humano es muy complejo y queda muchísimo por investigar. La ciencia avanza pero también se basa en saberes milenarios.

Medicina alemana

Manzanilla

Manzanilla

Como otras culturas, la alemana tiene sus tradiciones de plantas medicinales y otros remedios caseros. Por supuesto, hay variaciones locales y según la parte de la sociedad. Hay mujeres mayores en el campo que tienen mucho conocimiento, hay cada vez más gente en las ciudades que no conoce ningún uso de plantas. Los nombres alemanes los añadimos en paréntesis.

Plantas muy conocidas como medicinales son la Manzanilla (Kamille) y la Milenrama (Schafgarbe), ambas tomadas en infusión, sobre todo para trastornos digestivos.

En el caso de resfriados, se usan sudoríficos como la Tila (Lindenblüte) y la flor de Saúco (Holunder, Holder) en infusión. Otros remedios conocidos para este caso son el zumo de Limón (Zitrone) diluido en alguna bebida y la Leche (Milch) caliente con Miel (Honig).

La Menta (Minze) se usa para la digestión y contra el dolor de cabeza. Y suele ser tan solo la menta piperita (Pfefferminze). La Hierbabuena (Ährige Minze) no es apenas conocida. La Poleomenta (Poleiminze) que en algunos lugares crece silvestre, tiene fama de ser venenosa (lo que es cierto para el aceite esencial).

Urtica dioica

Ortiga

Las personas versadas en plantas medicinales suelen apreciar mucho la infusión de Ortiga (Brennnessel) -en menor medida su uso de verdura- para diversos fines, sobre todo para limpiar la sangre. Para otra gente, es solo una mala hierba. Un saber antiguo que se va perdiendo, es la acción antirreumática de sus picaduras.

Hay mucho consumo de Café (Kaffee) aunque se suele tomar por dañino. Muy común es entre personas que trabajan en enfermería y necesitan estimularse para aguantar el trabajo. Es bien sabido que no es saludable para niños aunque en general no se extiende ese saber a otras bebidas con cafeína como las bebidas de Cola cuyas empresas gastan millones en marketing. Por el otro lado, el café no se suele considerar como un pecado como el alcohol; así en el norte de Alemania hay una tradición de poner aguardiente en el café para que Dios no lo vea. Esa bebida se llama Pharisäer “fariseo” por la hipocresía detrás.

Para acompañar el envejecimiento y aliviar sus sufrimientos, se conocen el Espino blanco (Weißdorn) y el Muérdago (Mistel).

El Diente de león (Löwenzahn) se usa en ensaladas e infusiones aunque mucha gente ya no lo aprecia, consecuencia de la gran frecuencia que ha ganado debido al abonado de muchos prados. Es común el mito que el látex del tallo es venenoso. En tiempos de escasez cuando no se podía comprar café, se empleaban sus raíces para preparar un surrogato de café. Los niños suelen amar mucho las cabezuelas con frutos para soplarlos.

Apreciados siguen aún hoy en día los Escaramujos (Hagebutten) que se aprovechan para mermelada e infusiones y es conocido que llevan mucha vitamina C. También del Espino amarillo (Sanddorn) se sabe bien que lleva mucha vitamina C, sin embargo, poca gente lo coge para comerlo, muchos ya no saben que se puede comer tal cual.

Un remedio tradicional de Alemania, poco conocido por otras partes, es la Flor de heno (Heublumen) en baños o cojines. Por lo menos en tiempos pasados se podía comprar en farmacias.

El jarabe de Babosa (Schneckensirup) era un remedio apreciado para la tos. El asco que evocan las babosas en mucha gente, ha contribuido a que este remedio haya caído en el olvido.

Cabeza de Allium sativum

Ajo

Del Ajo (Knoblauch) se puede decir -con una pizca de exageración- que divide la sociedad en dos: hay los que lo aman por sus grandes propiedades medicinales y hay los que lo odian por el olor que uno desprende después de su consumo. En las áreas donde crece el Ajo de oso (Bärlauch), ése también tiene sus adoradores que lo recogen y en muchos casos incluso lo venden a restaurantes.

Entre las plantas mediterráneas, la Salvia (Salbei) y el Romero (Rosmarin) se aprecian mucho, este último más que nada como especia, a menudo en la mezcla hierbas provenzales, con el Tomillo (Thymian, que crece también en Alemania). El Hinojo (Fenchel) se cultiva de verdura, sus frutos se conocen como remedio para mujeres en lactancia para estimular la producción de leche.

La Miel (Honig) sigue siendo un remedio de altísimo aprecio. En los círculos preocupados por la salud, es muy común sustituir el azúcar por miel, a menudo para endulzar el té y algunas infusiones (como la de menta), no tanto el café.

Como en otras partes de la Tierra, en este país de economía fuerte, mucha gente ya no tiene conocimientos de las plantas medicinales porque las empresas farmacéuticas han hecho sus campañas para imponer sus productos (sin que queramos decir que ésos sean necesariamente malos).

Pan y mantequilla

Pan y mantequilla

También alimentos que en tiempos antiguos se apreciaban mucho, han perdido el aprecio por la publicidad que hace la industria de sustitutos. Un ejemplo muy llamativo es la Mantequilla (Butter) que incluso en muchos círculos con consciencia de alimentación saludable ha sido sustituida por margarina con grasas hidrogenadas, en homenaje a las empresas correspondientes. Por supuesto, hay que tomar en cuenta que la calidad de la mantequilla que está al alcance de mucha gente, ha bajado considerablemente, como la de todos los lácteos, hecho que también en Alemania ha creado muchos prejuicios contra los lácteos. Incluso hay quienes cuestionan el acto de amamantar a los recién nacidos, gracias a la propaganda de empresas que venden sustitutos.

Pero también en Alemania hay personas comprometidas en la reactivación del uso de plantas medicinales.

Y terminemos esto con una palabra alemana con potencial curativo que no tiene correspondencia en español: Zuversicht. Es algo como el contrario del miedo, una confianza en cuanto al futuro.

Medicina antroposófica

La antroposofía es una doctrina religiosa que se basa en las visiones espirituales de su fundador Rudolf Steiner (1861-1925).

El nombre significa “sabiduría de (o: para) los seres humanos”. Es una doctrina antropocéntrica. Por ejemplo se cree que la evolución es una cualidad exclusivamente humana y que todos los seres vienen del ser humano. (Hay que tomar en cuenta que esta doctrina originó en una época cuando mucha gente todavía negaba la evolución por querer que los humanos fueran seres especiales y no solo una especie entre millones.) Steiner desarrolló su doctrina a partir de la teosofía que es literalmente la “sabiduría divina (o: de Dios)”, una doctrina cristiana oculta de unos círculos esotéricos. Steiner tuvo el objetivo de abrir las enseñanzas de la teosofía al público. Los antropósofos creen que los seres humanos somos superiores a otros seres y que somos los únicos en tener una individualidad.

Los medicamentos antroposóficos se usan acorde con los principios de la homeopatía pero son unos medicamentos especiales. Las indicaciones para las que se emplean las plantas en la medicina antroposófica pueden diferir considerablemente de sus indicaciones en la homeopatía convencional. Es importante en esa religión y su medicina la relación del ser humano con las fuerzas cósmicas. También se toma muy en serio la astrología.

La antroposofía tiene ciertas enseñanzas sobre la alimentación. Por ejemplo dice que la leche no es para adultos, solo sus derivados. Se acentúa la importancia de la carne para el desarrollo humano sano. Sin embargo, hoy en día también hay antropósofos que son vegetarianos (ya los había antes de la moda a partir de los años 1990). Hay tendencias a rechazar el cacao porque se considera dañino.

Parte de la antroposofía es la agricultura biodinámica, una combinación de la agricultura ecológica con enseñanzas ocultas. Como otras prácticas de la agricultura ecológica pero con más énfasis, ésa exige una integración de la ganadería (en general con vacas) en la agricultura porque el estiércol es un abono imprescindible. Se prohíbe que se les quiten los cuernos a los animales porque según la creencia antroposófica ésos son unos órganos para recibir fuerzas cósmicas y que por ende la estructura de la leche de vacas con cuernos es muy diferente de la de vacas sin cuernos.

Entre las prácticas destaca el uso de unos preparados que según la creencia antroposófica mejoran el crecimiento de las plantas y el desarrollo del compost. Para este último fin se usan preparados de plantas medicinales que -desde el punto de vista antroposófico- han sido expuestas a fuerzas cósmicas durante un tiempo, la mayoría dentro de una envoltura animal, para que sean medicina para el compost. Esos preparados son: cabezuelas de Manzanilla en un intestino bovino, cabezuelas de Milenrama en la vejiga de un ciervo macho, corteza de Roble en el cráneo de cualquier animal doméstico (en general de vaca), cabezuelas de Diente de león en un mesenterio bovino, Ortiga guardada en el suelo sin ninguna envoltura animal. Además se pone en el compost una preparación de Valeriana. En la agricultura biodinámica, el uso de estos preparados en el compost es obligatorio.

Críticos dicen que tales prácticas ocultas no tienen base científica alguna. La agricultura biodinámica mejora el suelo pero no más que otras prácticas de la agricultura ecológica. La antroposofía a su vez rechaza las ciencias como “materialismo” y pretende ser una (o: la) ciencia espiritual. La antroposofía trabaja mucho con analogías superficiales, así se asocian las ramificaciones de la milenrama con la cornamenta del ciervo, por eso se combinan esa planta y ese animal en un preparado. Del hecho que la vida de una célula humana dura en promedio siete años concluye la lógica antroposófica que los humanos damos un paso de desarrollo cada siete años.

A pesar de la gran posición que le otorgan a su fundador Steiner, se pueden observar ciertos desarrollos con los que se adaptan los antropósofos a condiciones cambiadas. Por ejemplo en su fase inicial, la antroposofía aceptaba con toda naturalidad el uso recreativo del tabaco que en esos tiempos todavía no se cuestionaba tanto. Hoy en día en círculos antroposóficos se encuentran tendencias a rechazar el tabaco por completo. Tampoco la obstinación original contra las ciencias la comparten todos los adeptos hoy en día.

Enlace externo:

Los preparados biodinámicos para el compost (en alemán)

Equilibrio entre ácidos y alcalinos

Zumo natural de limón

Zumo de limón: en química ácido, en esotérica alcalino

En las últimas décadas han surgido varias doctrinas que propagan que es importante tener una dieta con un buen equilibrio entre ácidos y alcalinos. Nos enseñan que en general comemos demasiados ácidos y nos faltan alcalinos.

Pero no importa el pH en el momento de comer algo porque ése cambia. Lo importante es el pH de la sangre o el pH en el estómago.

En verdad, el pH de la sangre no cambia significativamente con la alimentación, y si lo hace, es fácilmente mortal. La sangre tiene una capacidad tampón. El pH en el estómago, claro es, cambia.

En los años 1930 surgió la idea de que el cáncer necesita un medio ácido para crecer. Como era reconocido que el limón tiene un potencial anticancerígeno aunque es muy ácido, eso no llevó a la conclusión de que hubiera que relativizar esa hipótesis sino la conclusión era que entonces el limón dentro del metabolismo se debe volver alcalino (extrañamente, alguna gente dice que la naranja se queda ácida). Desde entonces, eso sigue siendo repetido sin nunca haber sido comprobado.

Mientras es indiscutible que los azúcares en el metabolismo se vuelven ácidos (por ejemplo por la fermentación láctica, también por procesos más complejos), ya en el estómago (no en la sangre), hay otras aserciones que no son tan fáciles de explicar. Las diferentes doctrinas tienen diferentes ideas, a veces dicen unos números muy fijos sobre cada alimento y su supuesta acidez en la sangre. Alguna gente mide el pH de la orina pero hay controversias sobre cómo interpretarlo. Comúnmente se concluye que si la orina es ácida, eso demuestra que la sangre también es ácida. Otra interpretación es que la orina ácida surge debido a una sobrecompensación y así demuestra sangre alcalina. Ambas aserciones no  toman en cuenta el pH fijo de la sangre.

Se dice sobre, por ejemplo, el limón y el vinagre, que no quedan ácidos porque los ácidos orgánicos (como el ácido cítrico, CH2COOH-COHCOOH-C2COOH, y el ácido acético, C3COOH) se descomponen y el dióxido carbónico (CO2) se elimina del cuerpo. Esto, no obstante, no puede ocurrir antes de que los ácidos lleguen a las células. Es decir, en la boca, en el estómago y en los intestinos, el limón y el vinagre actúan como ácidos. En la boca esa acción se puede observar cuando el ácido daña el esmalte de los dientes. En el estómago es de esperar menos daño puesto que ahí hay un medio más ácido ya de por sí.

Hay que reconocer que debido a bacterias probióticas, ya es posible que la descomposición empiece en el estómago. Por la variabilidad individual de la flora gastrointestinal, los resultados entre diferentes personas pueden variar considerablemente. Así si una doctrina generaliza los resultados obtenidos por investigación de una sola persona o unas pocas, ya no es fiable.

Hasta ahora no ha sido comprobado que una dieta alcalina reduzca el riesgo de cáncer (mientras que está claro que un aumento de antioxidantes y la evitación de ciertos aditivos sí que reducen ese riesgo, sin tampoco tener resultados 100% seguros).

Para un biólogo surge la pregunta teleonómica: La evolución nos ha dotado con un sentido que nos hace rechazar el limón o el vinagre en cantidades relativamente pequeñas ya por su acidez. ¿Por qué sería eso si esa acidez se deshiciera y así no fuera relevante? ¿La evolución puede haber creado un instinto tan equivocado?

Lo que hace atractiva esta idea de alimentos ácidos y alcalinos, es que es un simple dualismo y que no exige ningún pensamiento complejo ni entendimiento de procesos biológicos ni químicos. Uno reduce la complejidad del cuerpo humano a la de un papel indicador de pH. Si alguien promueve una idea de este conjunto y uno quiere averiguar si esa persona entiende lo que dice, puede ser una buena estrategia pedirle fórmulas químicas para apoyar lo que dice, y no contentarse con la respuesta evasiva: “Las hay en internet”. Si en internet se encuentran tantas doctrinas que se contradicen entre sí, ¿por cuál motivo alguien elige una en particular? En general se trata de doctrinas esotéricas que no se pueden entender ni comprobar sino solo se repiten porque algún maestro las postula. Y claro, cada maestro puede poner cifras según sus propias simpatías y antipatías hacia los alimentos si sus discípulos no se atreven a cuestionar su autoridad.

La “acidez”, la “alcalinidad” y el “pH” en esta doctrina no se refieren a las cantidades químicas ni a nada objetivamente medible sino a cantidades esotéricas subjetivas.

Paleodieta

Cacahuetes

Importantes en esta dieta: frutos secos, aquí cacahuetes

La paleodieta o paleo-alimentación es una doctrina que se basa en la alimentación del paleolítico. Aunque no se sabe en detalle qué era comido y sobre todo en qué cantidad, hay unas tendencias que se pueden afirmar.s  La lógica detcirás de esta alimentación es que los humanos durante millones de años nos hemos adaptado a ella y así es la más natural para nosotros.

Como en el paleolítico no había ni agricultura ni ganadería, se evitan o limitan los cereales y la leche y sus derivados. Según dicen los adeptos de esta alimentación, unos 10.000 años, que se consumen esos productos, no son suficientes para una adaptación, la evolución va más lenta.

Coliflor

Verduras, aquí coliflor

La base de alimentación que se predica, consiste en frutas, verduras, frutos secos y pescado, en menor cantidad otra carne. No se toma mucho en cuenta si en el lugar concreto se conocía un producto o si es de otra parte del planeta ya que eso en la evolución humana no juega tan gran papel. Así esa alimentación sin duda alguna es más variada que la verdadera alimentación en el paleolítico, y probablemente con más vitaminas.

En general, se pone más acento en proteínas y grasas y se reduce la ingesta de hidratos de carbono. En principio se da preferencia a los productos con poco procesado, una alimentación relativamente natural.

No es de extrañar que hoy en día haya productos comerciales que se alaban con el predicado “paleo”. Si lo que lleva es lo que uno imagina como “paleo”, lo hay que averiguar cada quien por sí.

Bacalao

Pescado, aquí bacalao

Algunas personas han hecho muy buenas experiencias con esta alimentación y han superado o por lo menos llegado a controlar enfermedades que antes les parecían sin remedio. Para enfermedades de autoinmune como la esclerosis múltiple y el hashimoto se recomienda esta dieta, también se han encontrado buenos resultados para el cáncer (aunque con la multitud de cánceres que hay, no se puede generalizar) con una dieta con pocos cereales. Si esta alimentación es apta para personas con otras enfermedades, queda por investigar. A personas sanas seguramente no les hará ningún daño, pero tampoco será necesaria.