Azúcares

Miel con panal

Miel con panal

Azúcares son mono- y disacáridos, carbohidratos que alamcenan energía y la sueltan en la respiración y la fermentación.

En la lengua, los azúcares (como también los edulcorantes) estimulan las papilas gustativas para dulce e inhiben las para ácido (esto, claro es, sin cambiar el pH). En los dientes, contrario a lo que se suele pensar, los azúcares no son dañinos como tales, sin embargo, los ácidos que quedan después de su descomposición por microorganismos, atacan el esmalte de los dientes.

La mayoría de los monosacáridos son hexosas, así la glucosa, la fructosa y la galactosa: C6H12O6.

Los disacáridos consisten de dos monosacáridos (menos una molécula de agua): C6H11O6-C6H11O5. Entre ésos figuran la sacarosa (glucosa + fructosa), la maltosa (2 veces glucosa) y la lactosa (glucosa + galactosa). Esos se dividen en dos monosacáridos:

C6H11O6-C6H11O5 + H2O -> 2 C6H12O6

Así con el enzima invertasa se convierte la sacarosa en glucosa y fructosa (una mezcla llamada azúcar invertido), lo que ocurre por ejemplo en el estómago de las abejas cuando convierten el néctar en miel.

Con el enzima maltasa, la maltosa se convierte en glucosa.

Con el enzima lactasa se convierte la lactosa en glucosa y galactosa. Ese enzima les falta a muchas personas adultas, sobre todo de las regiones sin tradición de leche mientras los europeos, norteafricanos, sud- y centroasiáticos se han adaptado al consumo de leche.

Como los azúcares son osmóticamente activas (atraen agua a través de las membranas celulares), no se pueden almacenar en cantidades ilimitadas en las células, por eso se almacenan como polisacáridos.

Los azúcares proveen el organismo animal (así también el organismo humano) rápidamente con energía.

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