Ayuno

En las últimas décadas muchos expertos de comida sana recomiendan el ayuno. En una sociedad que por tendencia está sobrealimentada, un ayuno ocasional puede depurar el cuerpo y contribuir a un mejor estado de salud. Hay muchos libros y por consiguiente varias doctrinas que nos enseñan cómo hacerlo bien.

Hay personas que hacen un día de ayuno cada semana, como parte de una alimentación natural. Alguna gente ayuna durante una semana o diez días, puede ser regularmente, por ejemplo como cura de primavera. También uno puede intercalar un día de ayuno después de un banquete pantagruélico.

Infusión

Infusión

Para un día de ayuno basta con no comer nada. Para un ayuno más alargado hay que seguir unas pautas para obtener los beneficios deseados. El sentimiento de hambre pasa después de unos dos días.

Es muy importante siempre beber suficiente: zumos, infusiones o agua. Algunas personas opinan que un verdadero ayuno no puede ser con zumos. Alguna gente añade sales minerales a las bebidas. No hay que tomar leche o derivados (con la posible excepción de suero de leche) ni nada alcohólico. De ninguna manera se debe tomar agua destilada pues ésa quita minerales del cuerpo, lo que puede resultar peligroso durante el ayuno. El café no es de recomendar. El té verde se suele considerar bueno para el ayuno por su riqueza en minerales.

Manzanas en el árbol

Manzanas para el día de fruta

Antes de empezar el ayuno, se hace un día de preparación. La recomendación general es comer sólo fruta.

Después del ayuno es muy importante empezar con comidas ligeras durante dos o tres días. Pasa a menudo que alguien después de haber ayunado quiere cumplirse todos los gozos que cree haberse perdido durante el ayuno y que ya el primer día come mucho. Eso contrarresta los efectos beneficiosos del ayuno. La vuelta al mundo de comer debe ser con precaución para que el ayuno sea eficaz.

También si alguien no se siente bien con el ayuno y lo quiere abandonar después de unos días, es muy recomendable empezar la comida despacio y con precaución.

Hay que tomar en cuenta que durante el ayuno uno pasa frío más fácilmente. Así es bueno tener actividades físicas para estimular la circulación de la sangre. En el otro lado, el cuerpo es más débil de lo normal, por lo tanto no es recomendable hacer deportes extremos ni trabajos que exijan mucha fuerza física. Así es importante elegir bien el momento de ayunar, de manera que uno no tenga obligaciones que exijan mucho esfuerzo físico pero tampoco muchas horas sentado.

Alternativas al ayuno completo son ciertas limitaciones durante un tiempo. Uno puede, por ejemplo, comer solo crudo durante una semana o más. Uno puede elegir una dieta vegetariana durante un mes. Tales restricciones no precisan muchas pautas, lo que ya vemos en el hecho que hay gente que ha elegido esas formas de alimentarse para su vida entera.

Observación: En la literatura que recomienda el ayuno, a veces se encuentra mencionado el ejemplo de la gente de Hunza en el Karakórum. Se dice que allí hay un pueblo de gente que llega fácilmente a una edad de 100 años o más, en buena salud y con una gran capacidad física. Incluso se dice que no hay ninguna enfermedad. Y eso se suele atribuir a que esa gente durante un período del año ayuna por falta de alimentos. Bueno, eso solo es media verdad. Hoy en día los hunzukuts, la gente de Hunza, viven también del turismo y el ayuno ya no juega ese papel. Pero miremos atrás. A principios del siglo XX el médico británico Robert McCarrison llegó a Hunza y quedó impresionado por la salud aparente de los ancianos. Él reportó que algunas enfermedades como la apendicitis y las enfermedades que se deben a una sobrealimentación no existían. Sin embargo -y eso lo suele omitir la literatura que recomienda el ayuno-, admitió que había otras enfermedades como la catarata y algunas enfermedades de deficiencia. Hay que tomar en cuenta que en esas condiciones duras de vivir, las personas enfermizas no podían sobrevivir, esa selección causaba que los sobrevivientes fueran más robustos. Tal presentación de factores desfavorables como si fueran factores de salud, puede que tenga un grano de verdad pero en este caso se presenta de forma muy exagerada. Para los que vivimos en una sociedad sobrealimentada, podemos sacar beneficios del ayuno siempre que no lo exageremos como en el caso de la anorexia. Así en algunos casos como el de la anorexia, está completamente contraindicado el ayuno. Y en el caso de obesidad no se pueden esperar milagros.

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