Acción alucinógena

Datura inoxiaNo solemos considerar la acción alucinógena una acción medicinal. Sin embargo,  en algunos casos, un alucinógeno ha sido usado en la psiquiatría, por ejemplo el LSD.

En la Edad Media tardía y la Moderna temprana las brujas usaban alucinógenos (en primer lugar solanáceas con alcaloides tropánicos) aunque hay mucho debate sobre ese tema.

En la medicina chamánica los alucinógenos pueden jugar un gran papel porque, según la creencia de los pueblos correspondientes, le da al chamán una visión sobre cómo tratar una enfermedad y le facilita ponerse en contacto con los espíritus. Sólo el chamán o curandero toma el alucinógeno, los otros participantes de la sesión quedan obervadores; en ciudades sudamericanas existen culturas donde el curandero (que en ese caso no es un chamán) les da ayahuasca a todos los participantes.

Los alucinógenos también se usan para divertirse.

Plantas con alcaloides alucinógenos incluyen: Beleño, Belladona, Mandrágora, FloripondioEstramonio, ToloacheSinicuichi, Peyote, Cactus de San PedroReina de la noche, Chacruna (y así la Ayahuasca), Yopo.

Setas con alcaloides alucinógenos:  Falsa oronja, Teonanácatl, Cornezuelo.

2438885388Otras sustancias alucinógenas se encuentran en el Cáñamo indio, en grandes dosis también son alucinógenos Nuez moscada y Perejil.

El alcaloide alucinógeno bufotenina se encuentra en algunas plantas, en hongos (como la Falsa oronja) e incluso en diversos Sapos.

Posiblemente era alucinógeno el Soma de los antiguos indios.

Contraindicaciones y advertencias:

Nunca hay que darle a nadie un alucinógeno sin que esa persona lo sepa; la persona al tener esas alucinaciones sin saber explicárselas estará muy desconcertada.

Algunas plantas son difíciles de dosificar; en el caso de la datura, la dosis alucinógena y la dosis peligrosa no difieren mucho; en los casos de la nuez moscada y el perejil, la dosis alucinógena ya daña el hígado; en el caso del cornezuelo los experimentos pueden resultar mortales.

Una planta poderosa no es un juguete; no hay que abusar de las plantas alucinógenas; siempre es delicado usarlas fuera de su contexto histórico.

Quien quiera experimentar con un alucinógeno, que siempre vaya acompañado por una persona sobria y que se informe bien sobre la dosificación y los efectos para no ponerse en peligro; la primera vez mejor hacerlo con una persona que conozca la droga bien.

Personas que usan alucinógenos con frecuencia, pueden perder la capacidad de discernir entre la realidad y una alucinación; así también plantas que en un único consumo no suelen ser dañinas, como la marihuana, poco a poco van alterando la psique y la percepción del mundo, a menudo produciendo o reforzando una paranoia y un rechazo hacia el mundo real, incluso una necesidad de encontrar explicaciones fáciles para realidades complejas, así resulta a menudo una conspiranoia.

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